Los otros.

sábado, 21 de diciembre de 2013

PENSAMIENTO CHAPAPOTE MOMENTÁNEO.

La poesía en los libros, los animales en el zoo,la política en sus manos y en las nuestras el mando del televisor.

Cansado de todo ésto me abrí en canal, descubriendo que por fuera era de peluche y que por dentro habitaba en mí un ser convertido en bestia tras tantos años a la sombra,ignorado, condenado al no ser,al no hablar y al no sentir. 

 Abierta la grieta, salió al exterior, dejando atrás la cáscara seca de mi personaje cotidiano.

Lo primero que hizo la bestia , loca de entusiasmo, fue apagar todas las luces navideñas de la ciudad y encender la cólera de gobernantes y empresarios. Una vez hecho ésto se declaró a sí misma descendiente de Ubú Rey, aquel monarca burlesco y cruel, y reclutó de entre los muy indignados una corte de malditos bastardos con el fin de no dejar títere con cabeza en la comarca, en la región, en el país y en el continente.

Armados hasta los dientes arrasaron bancos,Ayuntamientos, congresos,sedes,palacios,vaticanos y cuarteles. El espíritu de Atila les acompañaba, allá por donde pasaban no volvía a crecer ni la hierba corrompida,ni la especulación, ni el cohecho ni la prevaricación .

( La Bestia- descendiente de Ubú Rey- rodeando el congreso antes de dar matarile a todo lo que en su interior se menea)

Destruida la ciudad, avanzaron por los caminos sin Dios, con tanta piedad como Gengis Kan, el mongol. 

Tras ellos sólo quedaban las llamas del odio,el fuego de la venganza y el humo de la sentencia.

Y la corte de los malditos bastardos aumentaba cada día, alimentada por nuevas bocas ,cansadas de no servir de nada, y de nuevas manos dispuestas a tomarse la barbarie por su cuenta, ya que la justicia, tantas veces violada, vagaba loca por algún desierto lejano, ajena a todos y enajenada por todo. 

(He aquí un grupo de malditos bastardos tras una batalla , pensando en la siguiente)

La bestia, descendiente de Ubu Rey, y la corte de orcos humanos burlescos y despiadados, fueron convirtiendo el continente entero en una mancha negra, un vertido residual pegajoso y expansivo. 

Hasta que no lo consiguieron, no pararon. Insaciables hasta el fin de revancha y destrucción.

Conseguido el objetivo, hicieron lo propio: se suicidaron para no convertirse, con el tiempo, en demócratas de cartón piedra o en muñecos de peluche fácilmente manipulables.


Dejaron paso así a una nueva sociedad, nacida de un ajuste de cuentas, de una masacre animal. 

Pues animales somos y ,aunque lo queramos olvidar, ahí está nuestro instinto, dispuesto a salir si nos abren,o nos abrimos en canal. 


(Éste es un bonito cuento para leerle a los niños en Navidad o en cualquier otra fecha. Tarde o temprano comprenderán. )




domingo, 15 de diciembre de 2013

LOS EXHIBICIONISTAS.

Los exhibicionistas clásicos como yo somos unos incomprendidos hoy día. Incomprendidos, rechazados, marginados, perseguidos y , para colmo, sustituidos cruel y atropelladamente por un montón de variantes modernas, todas ellas toleradas e incluso bien vistas, de nuestro propio impulso y afición.

El paso del tiempo y el maquillaje de la moral nos ha dejado en muy mal lugar. Es una pena.

Añoro aquellos tiempos en los que salía a la calle lleno de excitación, dispuesto a provocar sensaciones y emociones por sorpresa. Buscaba el encuentro fortuito en lugares poco transitados con personas de aspecto apocado, aparvado, amilanado, amodorrado o despistado. Al llegar frente a ellas, a unos dos metros de distancia, abría mi gabardina gris de par en par dejando ver la careta de un león o de un cocodrilo, de fabricación casera,con las fauces abiertas. Al mismo tiempo , rugía fieramente "AArgggg!!!" para mayor espasmo de la víctima, que solía gritar al ver la bestia entre mis piernas y escuchar el alarido de mi boca , dar un bote y salir despavorida diciendo a voces "habrase vistooooo!!". Mi actuación siempre resultaba un éxito, siempre sorprendía, nunca se esperaba. 

Ahora es todo tan previsible...hay tantos exhibicionistas!. Mires a donde mires, enciendas el aparato que enciendas,te encuentras con alguien que te refriega por la cara sus miserias, su mal gusto,su insolencia, su ignorancia,su apabullante cultura,sus músculos,su estiramiento de piel,sus tatuajes,su silicona ,su nuevo peinado,su nalga izquierda,su exótica mascota,su armamento nuclear,su dinero robado, su delincuencia en exclusiva, su apartamento de lujo,su cocina, sus trucos de belleza,sus recetas espirituales,su caries,su intimidad radiografiada, su mierda...y en primer plano.  

Pero nadie grita ni sale corriendo ni dice a voces "habrase vistooooo!!!".  Claramente, nosotros lo hacíamos mejor.

Éramos pocos - nueve, en la ciudad donde vivo, concretamente-  pero estábamos bien organizados .  Hacíamos asambleas mensuales en sótanos abandonados. Allí nos distribuíamos por zonas, cambiando el perímetro de actuación personal cada cierto tiempo para que no nos pillara la policía,por un lado, y para no convertirnos en el exhibicionista del barrio,por otro. Efecto sedante que hubiese sido totalmente contraproducente con respecto al logro de nuestros objetivos, que no eran otros que la provocación, el arte y el cachondeo. 


Y cada uno tenía su personalidad, su idiosincrasia, su modus operandi ,su fiera particular que exhibir y con la que causar admiración y espanto.


Emilio "el Zapata", por ejemplo, solía sentarse acurrucado en las aceras, con la cabeza gacha, vestido con un poncho y un sombrero mexicano. Cuando veía acercarse a alguien que caminaba distraído levantaba la cabeza, decía de pronto"mira wey" y se levantaba el poncho dejando ver un cactus de medio metro muy bien hecho (con papel maché)  que brotaba de su entrepierna.  La gente se quedaba totalmente descolocada al ver ésto. Tras la rápida exhibición del cactus, Emilio se tapaba con el poncho y adoptaba de nuevo la posición de dormido, con lo cual, la víctima seguía su camino aún mas confundida, sin dar crédito a lo que había sucedido. Con frecuencia tropezaban contra una farola o una papelera, cerca de las que Emilio se colocaba estratégicamente buscando tal resultado, para su gozo y disfrute particular.


Margarita "la viuda" tenía también una forma curiosa de exhibir su excentricidad.

  A las puertas de una Iglesia, aprovechando la salida de un funeral, lloraba vestida de negro. Alguien siempre se le acercaba a consolarla, momento que ella aprovechaba ágilmente para darle la espalda, levantarse el vestido, ponerle el culo en su nariz y decirle alto y claro "toma pompa fúnebre". Tras lo cual, ahuecaba el ala como el que no quiere la cosa, dejando al pobre gorrión o jilguera con la palabra "quesquesé???" u "Ohmygod!!!" en la boca, patidifuso , mojigata, encogido de hombros, creyendo haber tenido una extraña y repentina alucinación.


Gran fama y alboroto se ganó también Jeremías con su técnica del "Buzo caganet". Actuaba en tiendas de ropa. Se metía en los probadores, sacaba un orinal de la mochila y se ponía a cagar con gafas y aletas de buzo (que llevaba también guardadas en la mochila) con la cortina a medio correr. Cuando entraba alguien a probarse algo de verdad, decía ,simulando pudor y sorpresa, "Está ocupado,por favor!" y corría la cortina del todo de un tirón. Los que veían aquella imagen del Buzo cagando en el orinal,siempre por décimas de segundo, no podían creerlo. Después salía Jeremías, ya de paisano,tranquilamente, dejando a la víctima con grandes dudas sobre su propia salud mental, tras la cortina, esperando su turno. 


Si, eran otros tiempos aquellos. 

Quizá en otra ocasión cuente lo que sucedió el día en el que actuamos todos juntos en el centro de la ciudad, por navidades. 

Se armó un gran escándalo. 

Escándalo, ese toque mágico que , sabiamente usado, le da a un espectáculo la categoría de inolvidable o, al menos, de impactante. 

Ese toque que se echa en falta por exceso, que aburre por desmesura, que embota y desaparece si se usa sin medida. 

¿Dónde estará mi careta de cocodrilo?...voy a buscarla, quizá aun quede alguien a quien asustar o sorprender.






lunes, 4 de noviembre de 2013

LA VENGANZA DEL PANADERO. FINAL.

Narvaez camina  hacia  delante empujado por Manolo sin saber a dónde le lleva, tan asustado y sorprendido que le cuesta mantener la respiración; es como si hubiese entrado de golpe en el cuerpo de una persona que acaba de ser secuestrada.No se lo puede creer.

 Sin embargo, la presión de la punta del cuchillo sobre su costado izquierdo le obliga a despertar, cosa que hace de repente cuando Manolo lo introduce en la panadería, percatándose antes de que nadie los ve entrar.

(Mal se percató Manolo,pues pasó por alto un paraguas negro, abierto tras un contenedor de materia orgánica, verde militar, al fondo de la calle. Bajo ese paraguas se escondía Antonia, la anciana lectora de Agatha Christie, que siempre quiso ser policía secreta o algo así).


Al entrar en la panadería le da un ataque de pánico a Narvaez. Se halla inmerso ahora en el escenario de sus Pesadillas mas horribles. Manolo , ante el "baile San Vito" que le entra al Doctor, opta por atizarle un golpetazo en la cabeza con un rodillo de madera. Después lo tiende boca arriba en una lámina de acero que previamente coloca sobre una camilla. 

Enciende el horno para que se vaya calentando. 

Mientras tanto, se quita las gafas de sol, la peluca, la chupa de cuero, el pantalón ajustado y las malditas botas, que le tienen los pies en penitencia de encogimiento y escozor.Suspira de alivio nada mas quitárselas.

Llena un cubo de agua que echa sobre Narvaez. Éste abre los ojos , pero recibe otro rodillazo (de rodillo, no de rodilla) y vuelve al estado de inconsciencia.

Manolo arrastra un saco de harina de 25 kilos hasta ponerlo al lado de la camilla donde está tendido Narvaez. Lo abre con el cuchillo jamonero,respira hondo y empieza a cubrir el cuerpo del Doctor con harina puñado a puñado, lentamente,como si fuese un ritual, saboreando la hora de la venganza.

"El Manguis" coge un taxi en la puerta de la estación de tren y le da al taxista un papel donde viene apuntada la dirección de la consulta de Narvaez .

Antonia no sabe qué hacer. Está en la puerta de la panadería de Manolo, pero desde allí no puede ver nada, la puerta evidentemente está cerrada. "¿y si el Doctor y el heavy tienen una relación oculta y eso es todo?" se pregunta Antonia "¿ y si no era  Narvaez?...". Bajo el paraguas y en mitad de la calle, decide cerciorarse y se da la vuelta,camino de la consulta del Doctor.


En la panadería, Manolo disfruta cubriendo el cuerpo de su enemigo número uno con harina. Hará con él una gran barra de pan, un roscón de Reyes con sorpresita en el interior: nada mas y nada menos que un cuerpo humano chamuscado!!. "JUAS JUAS JUAS" Ríe por dentro Manolo, que nunca había matado una mosca y ahora parece un maniaco poseído por el odio, la rabia y el sinsentido.

Narvaez despierta de nuevo, ésta vez no le importa demasiado a su raptor, pues le ha maniatado para que no se mueva. Narvaez agita su cabeza  para quitarse la harina de encima, abre los ojos y escupe.  Contempla la escena, ve a Manolo sonriente cubriéndole de harina. Se siente mojado. Ve el horno encendido. Capta la idea .

Lejos de intentar convencer al panadero de que no lo haga y lo libere de inmediato llorándole y rogándole por Dios y lo que mas quiera, se siente repentinamente como en trance,siendo objeto de un acto de psicomagia.

  Narvaez, que ha leído a Jodorowsky en busca de respuestas y salidas a su perturbada y laberíntica psiquis , se siente irracionalmente feliz embadurnado de harina,preparándose para ser horneado. Él, que ha practicado todo tipo de terapias curativas, medicinales,naturales, esotéricas e incluso místicas para paliar sus problemas mentales sin éxito, habiéndose sometido a chamanes peruanos, sesiones de Biodanza, ingestas de yawuaska, dietas, meditaciones, habiendo abrazado árboles y practicado sexo en orgía comunal en el interior de un tipi...sin ningún éxito, se encuentra ahora, accidentalmente, con la Fórmula mágica que por fin le da paz: Convirtiéndose él mismo en pan, acabarán sus pesadillas, sus complejos y el martirio que sufre constantemente desde que era un bebé al ver aunque sea un piquito o colín. 

Manolo, el panadero, se extraña ante la actitud, llamémosle atípica, de su víctima. Se miran mutuamente como dos locos en pleno brote. Nadie podría asegurar quien está peor que el otro.

Entre tanto, el taxi deja a "el Manguis" cerca del portal de la consulta de Narvaez. Paga al taxista con un billete falso conseguido en la cárcel y se queda mirando, con disimulo en una cabina de teléfonos, el coche de policía nacional que hay justo en el portal del edificio donde se dirigía, aparcado con prisas por alguna emergencia. Algo está pasando ahí. 

También ve cómo se acerca al lugar una anciana bajo un paraguas ( aunque ya ha dejado de llover) .Esa mujer resulta ser Antonia. Al Manguis se le ocurre una idea. Va al encuentro de Antonia, le ayuda a cruzar la calle y junto a ella se encamina al portal para enterarse de qué es lo que pasa y si eso que pasa tiene algo que ver con su hijo. Pero antes de llegar, Antonia no se puede callar lo que ha visto y se lo suelta al Manguis, quien le convence rápidamente de que él es detective privado y de que lleva tiempo tras el Heavy ese,gran criminal internacional. Asunto que nadie ,salvo ella, puede saber por razones de estado. Como Antonia le mira con ojos de admiración, creyendo estar ahora en medio de unas novelas policíacas (en la página 97,por ejemplo) le cree ciegamente y se hace caso del Manguis, que le quita de la cabeza el acercarse a la policía. "Éste caso lo Resolveré yo personalmente con su inestimable ayuda, honorable anciana" le dice el Manguis para camelársela. Cosa que consigue fácilmente. 

Así pues, dan media vuelta dirigiendo sus pasos hacia la Panadería.

Allí dentro, con el ambiente ya caldeado por las altas temperaturas del horno, se encuentran nuestros dos Locos. Manolo el panadero,concentradísimo, echando sal y levadura sobre la harina que cubre el cuerpo entero de Narvaez, salvo su rostro; y el propio Narvaez , eyaculando alegría por los ojos en forma de lágrimas que inundan sus mejillas, abriéndose paso entre el polvo de harina que lo cubre dándole un aspecto de ángel, de muerto o de vampiro. 

Manolo termina de cocinar su Roscón y se dispone a introducirlo en el Horno, pero oye ruido en la puerta.

Efectivamente, tras ella se encuentra el Manguis intentando forzarla con una ganzúa que ha improvisado con los alambres del aparato de dientes de Antonia, que ahora luce una cara bastante más fofa y arrugada.

Lo consigue, la cerradura se abre y entran los dos, sorprendiendo a Manolo con el cuerpo de Narvaez sobre la lámina de acero a punto de introducirlo en el Horno.

"Alto, sinverguenza!" le dice, aproximadamente, Antonia.

"Papá!!" grita  sorprendido Narvaez desde su ataud, para colmo de sus sorpresas.

"¿qué pasa aquí?" pregunta el Manguis.

"estoy haciendo pan"  responde el Panadero.


Antonia hace retroceder a Manolo con la punta de su paraguas apuntándole a los ojos; la plancha de acero sobre la que yace tendido Narvaez,quedándose sin la sujeción de manos del panadero, cae estrepitosamente al suelo y el cuerpo del Doctor, hecho una auténtica croqueta, se revuelca sobre las baldosas. El Manguis ayuda a incorporarse a su hijo e inmediatamente le pregunta si le queda algo de aquellos doscientos cincuenta mil euros. Pero Narvaez, pletórico de ánimo, como un hombre nuevo,le abraza emocionado y le dice que le quiere, que se arrepiente de no haberle ido a ver ni una sola vez a la cárcel en todos éstos años y que perdona todas sus irresponsabilidades pasadas como padre. Ante ésta escena,inesperada por parte del resto de personajes, Antonia baja la guardia con el paraguas y Manolo corre a ponerse unos pantalones (estaba en calzoncillos).

Narvaez, tras despacharse emocionalmente con el padre, que se queda de una pieza mientras Antonia le reclama el alambre de su aparato de dientes, se acerca a Manolo para abrazarle igualmente, fundiéndose con él y dándole las gracias por haberlo liberado del infierno psicológico en el que vivía agónicamente tras una apariencia de hombre equilibrado y sin tacha. Manolo se agarra a él con fuerza para no caerse, con una pierna dentro del pantalón,sin tocar suelo, y la otra desnuda, manteniendo el equilibrio a duras penas.

La policía, que rastrea la zona, llega al lugar de los hechos entrando pistola en mano al estilo Tejero. 

Narvaez, supuesta víctima de secuestro, aclara el asunto de manera que sale airoso el pobre panadero, que se derrumba y llora como una magdalena ( impregnada de leche o cualquier otro líquido, porque sino...una magdalena es imposible que llore, claro).

Tras la pseudomística explicación del Doctor - en la que hace referencia a la cabra que le dio de mamar cuando era niño, a sus trastornos alimenticios, al Horóscopo Chino, al pan nuestro de cada día y a la psicomagia del panadero (al que a partir de ahora llamará "Jodorowsky") y que ninguno de los presentes entiende, quedando claro, eso sí, que no habrá denuncia ni delito -  la policía abandona la panadería sin saber ni qué decir ni qué mas preguntar. 

Antonia,viendo al pobre panadero llorar y llorar arrepentido de sus actos, a Narvaez consolándole y a su padre, el presunto detective privado, haciendo pucheros tras las tiernas palabras que le dedicó su hijo anteriormente...les invita a un café con pastas en su casa.


A partir de aquella reunión el mundo siguió igual, pero nuestros cuatro protagonistas, al menos, empezaron a sentirse mejor, mas queridos y menos solos. 

El Manguis se quedó a vivir con Narvaez un tiempo, hasta que volvió a la Cárcel para saludar a los amigos por haber robado un reloj de pared en una residencia de ancianos. 

 Narvaez se apuntó a un club de senderismo donde conoció a una conductora de autobuses clarividente con la que mas tarde se casaría por el Rito Sufí.

 Manolo volvió al negocio y comenzó a irle tan bien o mejor que en el pasado (a lo que ayudó el que Narvaez aconsejase a sus pacientes que comiesen pan sin escrúpulo alguno) recuperando además su buen humor, aunque un tanto mas negro ( o turrado) a partir de entonces.

Y Antonia...que recibía las visitas de todos ellos los Domingos por las tardes para echar un café, hablar de todo un poco, reír de ello mucho y jugar una partidita de parchís, de paso.



jueves, 31 de octubre de 2013

LA VENGANZA DEL PANADERO. TERCERA PARTE.

Manolo, el panadero angustiado, afila su cuchillo jamonero y lo oculta en el bolsillo interior de su chaqueta. Sale a la calle con una firme determinación.

Dirige sus pasos hacia la consulta del Doctor Narvaez. Va vestido de heavy metal, con botas militares,pantalón negro elástico estrangula piernas, camisa negra desgastada de Iron Maiden,chupa de cuero,peluca de pelo largo,negro y rizado, y gafas de sol.

Llueve intensamente pero eso a él no le preocupa, camina recto y veloz, como una bala. 

Está a punto de adelantar a una señora mayor que avanza encogida y temerosa con el carrito de la compra lleno y sin paraguas, pues le ha sorprendido la primera tormenta del otoño. 

Manolo no se fija en ella, la rebasa como un Ferrari a un Opel Corsa en la autovía, sin embargo dos segundos mas tarde no puede evitar oír el trágico sonido de un cuerpo contra el suelo. Mira hacia atrás por acto reflejo y ve cómo la señora está tendida en la acera. Es un contratiempo para él, pero al fin y al cabo...es una urgencia.

Ayuda a la señora a incorporarse bajo la lluvia y la resguarda en el portal del edificio mas cercano, tras hacerlo y asegurarse de que la señora está bien, recoge kilos de naranjas y patatas esparcidas por el suelo y las echa en el carrito . En uno de los movimientos, a Manolo se le cae el cuchillo y la señora lo ve,reaccionando con cara de espanto.  Manolo se disculpa como puede "voy a cortar jamón a... casa de unos amigos" le dice de manera poco convincente.

Se despide de la señora, que ahora lo mira más como a un peligroso delincuente que como a un tierno cuarentón rockero que la ha ayudado a levantarse tan amablemente. 

Manolo sigue su camino cagándose en San Pancracio y maldiciendo la lluvia, que le está poniendo perdido.



Gira a la derecha, sigue recto, después a la izquierda. Llega por fin al portal número 37. Llama al timbre, le abren sin preguntar. Entra, llama al ascensor, estornuda varias veces. Antes de que llegue, se forma un charco de agua bajo sus pies. Está totalmente empapado.

Sube al 5º, se dirige a la puerta B, que está abierta. A través de un largo pasillo llega a la sala de espera,donde está sentada una chica morena muy guapa de unos 27 años, de caderas anchas y cuerpo hermoso,voluminoso y curvilíneo. Manolo se sienta en frente compadeciendo a la chica interiormente a sabiendas de que, si sigue los consejos perniciosos de Narvaez, perderá kilos,belleza y portento, convirtiéndose meses mas tarde en una bailarina de ballet clásico con esqueleto de lanzadora de martillo. 

La secretaria,con bata blanca, que trabaja para Narvaez sale de  la puerta que da a la consulta y se acerca al panadero para preguntarle si ha pedido cita. Manolo le dice que no, " Hoy no habrá problema porque hay poca gente pero la próxima vez, pídala por favor" le dice la secretaria. Manolo asiente con la cabeza,goteando chorreones de agua al suelo.  Pasa la chica morena al matadero. Manolo se queda solo en la sala de espera. Se frota las manos, tiene frío.Las dudas le asaltan "¿qué hago yo aquí?,¿cómo he llegado a ésto?,¿y si me cogen? ésto es una locura..." está apunto de abandonar su misión, se levanta incluso para irse, pero justo en ese momento sale la chica morena de la consulta llorando y se va . Seguro que Narvaez le acaba de poner una estricta dieta a base de jaramagos y uvas pasas,piensa Manolo,que se reafirma en su locura.

La secretaria le indica con un gesto que ha llegado su turno. Manolo, para deshacerse de ella, le dice que en el portal del edificio hay un perro muerto y que huele fatal.  La secretaria se queda boquiabierta sin saber qué decir y después reacciona "¿un perro muerto?","si, abajo, en el portal", "bajaré a mirar" y desaparece. 

Manolo aprovecha para sacar su cuchillo y entrar en el despacho de Narvaez, que aguarda ojeando unos papeles. Al levantar la mirada rutinariamente para saludar a su nuevo paciente ve cómo Manolo se abalanza sobre él, disfrazado de Heavy Metal, amenazándole con el cuchillo " levántese y sigame,sanguijuela asquerosa" le dice el panadero lleno de rabia. Narvaez obedece y baja las escaleras empujado por Manolo, que le apunta con el cuchillo tiritando de frío y casi cojeando (las botas militares que lleva puestas eran de cuando hizo la mili, le quedan pequeñas, con el frío y la lluvia han encogido aún mas y le hacen daño).

Al llegar a la planta baja, Manolo se asegura de que la secretaria  ha vuelto a subir en ascensor y presiona a Narvaez para salir rápido del portal. Lo dirige, bajo la incesante lluvia, a la panadería, pegado a él, amenazándole con clavarle el cuchillo si pide ayuda o hace algo raro (como tantas veces ha visto que hacen en las películas).

A esa misma hora, las 17:50 de la tarde, llega un tren regional a la estación de la ciudad. Entre otros viajeros baja "El Manguis", que ha salido de prisión tras 25 años de condena y desea hacer una visita a su hijo, aquel al que crió a base de panes mojados en vino tinto , para ver si aún le queda algo de aquellos doscientos cincuenta mil euros del boleto de lotería premiado que el mismo robó al señor que compraba alcachofas en un mercadillo.

Las 17:50 marcan también las agujas del reloj de la señora Antonia, la anciana a la que Manolo ayudó a ponerse en pié en la calle bajo la lluvia y que en ese  justo momento está mirando la calle tras su ventana, viendo pasar al Doctor Narvaez,a cuya consulta ha ido en un par de ocasiones por motivo de unos ardores estomacales, con el Heavy del cuchillo pegado tras él en sospechosa postura.  Antonia, fiel lectora de Ágatha Christie, enseguida compone en su detectivesco pensamiento una escena de crimen inminente, sin imaginar tan siquiera cuánto se acerca a la realidad de los hechos ese pensamiento negro suyo.

Sale de casa con las prisas que le permiten sus cansadas piernas ,pero ésta vez no se olvida del paraguas. Va a hacer lo que siempre ha soñado: seguir a alguien sospechoso.


miércoles, 30 de octubre de 2013

LA VENGANZA DEL PANADERO. SEGUNDA PARTE.

Narvaez, hijo único de un acomodado carterista, conoció los retortijones de la necesidad a la tierna edad de cero años y unas horas.

Al venir a éste mundo  su madre se despidió de él en perfecta y fatal sincronía de relevo generacional. Condenado pues a ser criado por su padre,al que policías y vecinos llamaban "el manguis",la hambruna se convirtió en su hermana siamés invisible desde que nació. 

Los primeros meses mamó leche de cabra a destiempo , en pequeñas y sucias dosis sin esterilizar . Mas tarde, percatándose "el Manguis"de que su hijito ,ya con medio año, tenía el tamaño de un pepino y el grosor de un palillo, se dijo a  sí mismo: "voy a alimentarle en condiciones". Así pues, cada día, al llegar de su faena callejera,delictiva y ratonil, le hacía tragarse panes enteros. Panes enteros mojados en vino tinto para atontar al niño y que no diese guerra mientras él se hacía una pajilla después en el catre, folleteaba con alguna mujer deforme o se quedaba dormido como un tronco, sin mas.

Cuando el pequeño Narvaez cumplió los cinco años, efeméride  que pasó totalmente desapercibida pues su padre no retenía en la memoria ese tipo de detalles, se habría zampado ya unos mil seiscientos veinte panes impregnados en vino tinto. Mil seiscientos veinte panes.

El niño estaba hinchado por fuera pero casi hueco por dentro,  como un kinder sorpresa, con peor aspecto y de color amarillo hepático. Su hígado tenía tantos litros bebidos como el de Lou Reed (al que deseo desde aquí, dicho sea de paso, un Perfect Day allá donde esté). 


"El Manguis" , que era tonto, vago y guarro pero no ciego, detectó el problema. Sin embargo su diagnóstico fue erróneo: Pensó que el niño estaba amarillo a causa de las fiebres del crecimiento. Puesto que ya iba siendo mayorcito,dedujo que en cualquier momento rompería a leer sin ni tan siquiera ir a la escuela, por instinto. Eso era todo.

Al pequeño Narvaez le quedaban pocos días de vida, pero un giro inesperado en la suerte de "el manguis" y una visita in extremis de los servicios sociales a la chabola donde se refugiaban padre e hijo...cambió la situación por completo, radicalmente. 

Por un lado, "el Manguis" dio el palo de su vida,en el interior de la cartera que robó a un señor ,mientras éste compraba alcachofas en un mercadillo,se hallaba un boleto de lotería premiado con doscientos cincuenta mil euros.

Por otro, los servicios sociales le quitaron la custodia del pequeño Narvaez, que fue ingresado inmediatamente en un hospital.

Tras su lenta pero segura recuperación ,el niño creció en un piso tutelar. Los doscientos cincuenta mil euros provenientes del boleto premiado, cuyo dueño real creyó haber perdido accidentalmente sin darle mayor importancia, recayeron en beneficio de Narvaez.

Recuperó la salud física, el tono, el peso y el color. Mentalmente hablando... se volvió obsesivo y extremadamente maniático con el tema de la alimentación . Fue un excelente estudiante, con muy buenas notas en primaria, en secundaria, en el instituto y en la facultad de medicina, pero la procesión iba por dentro. Víctima fácil de todo tipo de trastornos alimenticios , sufrió  anorexia durante varios años, harto de pasar hambre se convirtió en devorador compulsivo de la noche a la mañana dándose unos atracones de espanto, y mas tarde, arrepentido de tanto comer, contrajo bulimia, vomitando todo lo que comía y comiendo tanto como un paquidermo. 

Además de estudiar la carrera de medicina, se licenció en Ciencias y Tecnología de los Alimentos  y consiguió la Diplomatura en Nutrición Humana y Dietética. 

Era el número uno en clase, siempre atento, despierto, con los ojos saltones, posado en la primera fila ávido de nuevos conocimientos como un polluelo a la espera de alimento. 

Mientras todo ésto sucedía, a su padre le crecieron canas en la cárcel, donde vivió plácidamente durante media vida haciendo méritos para reengancharse, ya que era capaz de acomodarse sin dificultad a la vida mas rastrera.

De su hijo recibía un pan duro mojado en vinagre cada semana. 

Pasados los años y llegando la edad madura, Narváez, además de trabajar en un Hospital como médico especialista en Gastroenterología, ocupándose de aparatos digestivos en mal estado, montó su propia consulta privada, desde donde lanzó su agresiva campaña contra el PAN, alimento con el que tenía pesadillas todas las noches desde pequeño.

A veces una montaña de panes de pueblo se derrumbaba sobre él aplastándole y sepultándole. En otras ocasiones se veía a sí mismo como una salchicha encerrado en un perrito sin poder salir, atrapado en una celda de bagett. Otra pesadilla era esa en la que, víctima de un secuestro, estaba sentado en una silla, atado de piernas y manos y amordazado, siendo golpeado una y otra vez con una barra de pan gigante, enorme,mastodóntica.

Pero la peor pesadilla , con la que sufría mas, era con la del grotesco panadero que lo amasaba como si él mismo fuese masa de harina y agua. Tras la tortura del manoseo, el malvado panadero lo  metía en el horno y allí ardía en los infiernos hasta salir convertido en una vulgar chapata. 

Esas pesadillas espoleaban el odio al pan que ya tenía de por sí el pobre Doctor Narvaez. Implacable y mezquino por fuera, niño hambriento y apaleado por dentro.

                                   

Pero volvamos al día presente, donde la acción continúa.

Lunes. Otoño del 2005. Centro de una pequeña ciudad que podría ser Cuenca, Albacete, Badajoz o Castellón.

 Cinco de la tarde, hora en la que el Doctor Narvaez abre su consulta privada. Llueve a cántaros.El panadero, al que llamaremos Manolo por mantener su anonimato, afila su cuchillo jamonero. Una vez afilado, lo oculta bajo su chaqueta y sale a la calle rumbo a la consulta del Doctor Narvaez.











 

lunes, 28 de octubre de 2013

LA VENGANZA DEL PANADERO. PRIMERA PARTE

En mi panadería cada vez entran menos clientes. No es algo nuevo, viene sucediendo desde hace ya unos años,por eso empecé a vender leche también, y huevos, y zumo, y dulces ,aparentemente caseros. Pero ante todo soy panadero, yo mismo hago el pan y me siento muy orgulloso de ello. Sin embargo, como digo...mis estanterías ya nunca se vacían y cada vez con mas tristeza, al final del día, cargo con barras,molletes y panes para arrojarlos al río.Alimento así al menos a los patos, esos animales que saben apreciar lo bueno. Lo hago con resignación,con cara de pobre hombre, que es lo que soy, en lo que me estoy convirtiendo...en un pobre hombre, víctima de esa estúpida obsesión por adelgazar que tiene la gente. 

Lo veo a diario,personas de toda la vida gruesas, de complexión corpulenta, de aspecto saludable... ahora con caras de hambre,con los mismos huesos pero sin relleno. Grandes cabezas sin riego sanguíneo, anchas espaldas huesudas,barrigas sacrificadas en pro del prepotente abdominal.

 Allá ellos.

Dicen que lo hacen por su salud, y un huevo!, lo hacen creyendo que así están mas guapos, mas guapas...pobres infelices, cómo se dejan engañar. Si pudiese decirles lo que pienso al verles ...me dejarían de hablar. 

Pero no tienen la culpa, su visión de la realidad corporal y nutricional ha sido manipulada y distorsionada por sus dietistas.

Malditos dietistas, los echaría a todos a los cocodrilos. Me están jodiendo la vida. Especialmente uno, el Doctor Narvaez. 

Tiene su consulta en el barrio, mi barrio de toda la vida, donde tengo la panadería, donde tenía mi casa...

Si, la tenía, ya no la tengo. Cuando empezaron a ir mal las cosas dejé de pagar la hipoteca y me la embargaron. Ahora mal vivo en la trastienda,donde hago el pan. Me traje aquí el sofá, la cama, la tele y la cocina. Mal vivo,si, estoy todo el día de mala hostia. Yo antes no era así. Era un simpático panadero,siempre bromeando, de buen humor, amable, afable,simpático, trabajador , bonachón.  Nada que ver con la persona cascarrabias  y avinagrada en la que me he convertido.

Y todo por culpa de Narvaez. 

Se que recomienda a sus pacientes,en su mayoría vecinos y ex-clientes míos, que no coman pan. Lo se, me consta,es él.

Yo mismo, hace un par de meses, acudí a su consulta para cerciorarme de lo que ya era un secreto a voces en el vecindario. Lo hice disfrazado con peluquín y gafas de alta graduación, para que no me reconociese, pues se que sabe que se lo que hace , sabe que no me gusta nada que lo haga y,por tanto, ambos sabemos que eso nos convierte en enemigos, tácitamente.

Tiempo atrás fue uno de mis numerosos clientes, me compraba el pan a diario. De repente dejó de venir y desde entonces ,al cruzármelo por la calle, ni me saluda.  Buscando su mirada, encontraba en él una actitud altanera e insultantemente esquiva, como no queriendo rebajarse a decirme "adiós". Lo demás vino poco a poco,Narvaez empezó su particular cruzada dietética contra el pan  y yo me fui quedando sin clientela. 

Qué asco me da éste Doctor!

  Fue una tarde de sábado, acodado en la barra del bar de la esquina con cara de chucho maltratado, cuando escuché por primera vez que Narvaez recomendaba no comer pan, bajo ningún concepto,para adelgazar y llevar una vida saludable. Se lo decía una señora alta y ancha que miraba con deseo el platillo de aceitunas que le habían puesto de tapa con su cerveza sin alcohol a otra señora bajita que se comía las aceitunas del platillo de dos en dos  y alegremente saboreaba su CERVEZA con mayúsculas.

Nació esa tarde mi odio hacia Narvaez. Un odio que ha ido creciendo y creciendo.

Estuve a punto de estrangularle aquel día que,como digo, me metí en su consulta de incógnito.

Haciéndome pasar por otro, le dije que quería cuidar mi salud y mi alimentación. Me prohibió una serie de cosas,pero ,sobre todo, hizo hincapié en las nefastas consecuencias de la ingesta de Pan.  Yo lo escuchaba echando humo por las orejas y, en medio de su alegato en contra del pan que yo mismo amaso, intenté levantarme de la silla para propinarle un puñetazo en su cara de potato,sin embargo caí al suelo perdiendo el equilibrio debido al dolor de cabeza y al tremendo mareo que las gafas de culo de botella me llevaban produciendo desde hacía rato.  Al caer se me descolocó el peluquín, Narvaez me reconoció y me echó de la consulta. Yo me fui de manera penosa, intentando mantener la dignidad, argumentando mis insultos hacia su persona pero...dando tumbos y chocándome contra el perchero, la papelera, la puerta y el ascensor consecutivamente.

Con una costilla rota tras caer por las escaleras y a punto de ser fregado por la limpiadora del edificio que me miraba como a una cucaracha, juré venganza.

 Y hoy ha llegado el día de obtenerla. 




martes, 1 de octubre de 2013

EN PIE.

Ando, camino, voy andando, caminando.

 Recorro calles, avenidas,plazas,parques...voy con la mirada al frente,decidido, adelante, a buen ritmo, moviendo las piernas con soltura, en movimiento,sin tensiones, simplemente me desplazo.

Avanzo, cruzo barrios enteros sin pensar en nada,disfrutando de la lluvia que cae ,sintiéndome libre y perdido,sin buscarle una explicación a mi conducta,sin juzgarme. Huyendo de todo imaginariamente.

Deja de llover, me dirijo al río y en la mitad del puente, después de varias horas sin descanso, me paro. Respiro. Entonces comienzo a concentrarme en el aire que cojo, el abdomen que se me hincha y en el aire que expulso. Sigo parado, en pié sobre el puente.

La gente que va de un lado a otro me mira al pasar.  Los que van en mi sentido se dan la vuelta al adelantarme; los que van en sentido contrario me observan hasta cruzarse conmigo. Les extraña ver a alguien parado sin que esté mirando algo en concreto , usando el móvil o haciendo cualquier otra cosa que justifique su parada en público, sin actitud de espera, en medio de un puente. 

Me pita un coche con tres chavales dentro que parecen reírse de mí. 

Sigo parado,con los brazos caídos. Estoy bien, el cuerpo no me pide continuar.

Se acerca hasta mí una pareja que va caminando deprisa, haciendo ejercicio con ropa deportiva. Él me pregunta si me pasa algo, ella si necesito ayuda; agradeciéndoles  amablemente su interés les digo que no. Siguen su camino mirándome con extrañeza.

Un hombre mayor se me acerca con su perrito y me pregunta sin rodeos pero con educación y,sobre todo, con mucha curiosidad,por qué estoy ahí parado. Le digo la verdad,porque estoy bien ahí, no hay otra razón. Su perro me ladra.El hombre gris, de pelo gris, rebeca gris y pantalones grises,insiste con la misma pregunta pero ante mi levantamiento de cejas y de hombros se va a regañadientes tirado por su mascota hacia adelante.

 Me doy cuenta de que creo cierta expectación,pero no me importa,es mas, me agrada.Empiezo a jugar a ver qué pasa.

 Un grupo de ciclistas que se acercan por el arcén que tengo a mi derecha se fijan en mí.El primero del pelotón lo hace imprudentemente, se acerca demasiado al bordillo sin darse cuenta,choca contra él,la rueda se tuerce por el impacto,cae de cabeza con las manos por delante y hace caer a todos los demás unos encima de otros.  La caída es aparatosa pero nada grave, los coches ,al verlos, se desvían a su izquierda para evitar la colisión. Los ciclistas, ya en la acera, me miran como si yo fuese el culpable, de hecho uno de ellos , el mas ofendido por la tonta caída,bajito y cabezón como el pequeño de los hermanos Dalton, me dice que siga andando, que despisto a los conductores. Le miro pero no le hablo, después ya ni le miro por no entrar en conflicto,pero resulta peor  así, se envalentona y sus compañeros tienen que frenarle para que no se me encare. Le convencen para que monte en su bici y retoman la marcha entre los insultos del pequeño gallito envuelto en su maillot ajustado. Parece la hormiga atómica, versión malas pulgas.

 Sonrío como la Mona Lisa.

No tarda en llegar un coche de la policía municipal ligeramente veloz. Frenan justo a mi altura, siento como el crujir de un hueso (el freno de mano) y sale la pareja a mi encuentro. Me piden el carné. Saco mi cartera del bolsillo trasero derecho de mi pantalón,la abro, extraigo el DNI y se lo entrego. Mientras uno comprueba si tengo antecedentes o me he escapado del psiquiátrico, el otro me mira como si fuese un masay en la corte del Rey Arturo. El otro vuelve con cara de decepción (estoy limpio) pero aún así me dice que debo circular, que estorbo el tráfico de peatones. Le digo que no estorbo nada, la acera mide casi dos metros y el resto de viandantes pueden pasar perfectamente.

 Discutimos,yo con calma pues intuyo cada vez con mas firmeza que no pueden obligarme a andar si no quiero pues no es delito ninguno; ellos con una tensión que va en aumento, dirigiéndose verbalmente hacia un callejón sin lógica ni salida.Intentan provocarme pero de nada les vale porque me la suda todo,sin ánimo de ofender a nadie.

Ante la derrota, que yo no siento como victoria pues ni compito ni guerreo con nadie,se meten de nuevo en el coche , ésta vez algo contrariados, amenazándome con dormir en la comisaría si me paso un pelo.

La escena ha sido vista,atendida y admirada por decenas de personas que se han ido agolpando en las dos aceras, personas que me aplauden al ver que se alejan los municipales. No se porqué.

Tras cinco minutos,en los que me siento único y extraño a la vez, aparece un grupo de jóvenes y no tan jóvenes que se dirigen hacia donde estoy, se ponen a mi lado, parados, como emulando mi actitud y me dicen que están conmigo, como si fuese yo el líder de un movimiento o reivindicase algo.

 

No les digo nada, totalmente admirado de lo que va pasando a mi alrededor. Se suma mas gente, grupos con pancartas en las que se puede leer "Ya está bien,no daremos un paso mas" o "De aquí no nos moveremos hasta que halla justicia" o "Hasta aquí hemos llegao" o "¿Para qué andar si no sabemos a dónde ir?". Consignas que enarbolan con ilusión y rabia a partes iguales . Cuento el número de asistentes al inusual acto,asistentes en pie, parados como yo en medio del puente. Y llego a 178. Empiezan a parar también coches y camiones, todos parados y en silencio. Sigo contando: 250, 335...ya no puedo contar mas, hay personas y vehículos a lo largo y ancho de todo el puente.

 Se oyen sirenas.

Muchos me miran con tal necesidad de creer en algo, de creer desesperadamente que lo que hago (que no es nada!) tiene algún sentido que...aunque me dan ganas de seguir andando y decirles que se equivocan conmigo, siento un enorme reparo, no quisiera decepcionar esas caras  tan sedientas de esperanza, tan deseosas de un cambio.Mi actitud, aunque parezca ridículo , les parece una lección, un símbolo, una protesta.

 Con cara de circunstancia sigo en pié, sin moverme y en silencio.En esas estoy cuando aparece la policía, en coche y en moto, los anti-disturbios,ambulancias,bomberos, la prensa, los de la tele!.

Si, se me acerca una reportera, micrófono en mano, y un cámara para preguntarme qué es lo que reivindicamos, si el movimiento EN PIE ha surgido como consecuencia de la corrupción política o del paro o de todo en general. Yo no se qué contestar. Un grupo de policías se acercan a mí abriéndose paso a empujones entre la gente parada en el puente, llegan  hasta donde estoy, tapan la cámara, desenchufan el micro de la reportera, me reducen y me llevan con ellos detenido. Cientos de personas EN PIE sobre el puente protestan,gritan desde sus puestos, sin moverse.  Veo cómo una marea de gente se acerca a los aledaños del puente, ya inaccesible y colapsado, y se quedan inmóviles también. Tras los gritos de protesta, guardan un silencio más que trágico, trascendental. Resulta impresionante.

Observo la escena perplejo mientras uno de los policías me baja la cabeza para entrar en el coche.

Duermo en comisaría. A la mañana siguiente me sueltan porque sigo sin haber cometido ningún delito realmente. En la puerta me esperan cientos de personas que me aplauden y jalean. Les sonrío con sorpresa. Me rodean, me siguen, caminan conmigo. 

Entro en un café a desayunar porque tengo hambre. Los demás me invitan a vernos en la plaza Central  "ya verás lo que has creado, amigo" y después desaparecen. 

Mojando la tostada de mantequilla en el café con leche miro la tele y veo miles de personas en pié,parados, sin hablar ni emitir sonido alguno, pero no sólo en la plaza central de donde vivo, también en Madrid, en Barcelona, en París, en Lisboa, en Atenas, en Roma, en el Cairo, en Irak, en Afganistán, en Nueva York, en Londres, en Casa Blanca, en Rabat,en Moscú, en Tokio, en Estocolmo,en Sao Paulo, en Buenos Aires, en Santiago de Chile...una voz en off habla del nacimiento de un movimiento sin precedentes llamado EN PIÉ. 

Un jaque al sistema, un virus humano que lo detiene de forma drástica y literal, un movimiento con el que no contaba la clase política, descolocada totalmente y sin poder de reacción:

Boquiabierta.


Ante tal noticia y ésta nueva realidad, de la que me siento accidentalmente gota que colma el vaso (pero para nada responsable del derrame) opto por irme a la cama a dormir.

Si mañana despierto y me doy cuenta de que ha sido un sueño, curioso sueño habrá sido, si por el contrario resulta que estoy despierto...me uno al movimiento EN PIÉ. 

De momento alucino, yo me paré en el puente para respirar, porque estaba cansado, simplemente por eso!!. 

Qué cosas, oye. Un nuevo mundo aguarda en la punta de la lengua de los habitantes de la tierra.












sábado, 22 de junio de 2013

DISCO ESTABLO.

 Los sábados por la noche vamos a la DISCO ESTABLO.

 

Llevamos haciéndolo to la vida, desde que eramos unos chavales.No conocemos otra cosa, no hay otra cosa. Siempre es lo mismo, pero lo pasamos bien.

Primero cenamos en ca el Alfredo, que prepara la carnaca como nadie.Nos ponemos tibios de secreto,pluma,torreznos y prueba. Alguna lechuga saca,pero la pobre siempre vuelve como salió,intacta. Para tragar mejor acompañamos el festín con vino a borbotón (¿o a borbotones debía decir?) si,a borbotones. Vino tinto bueno de la tierra,sin mezclar con casera ni cola ni ná, a palo seco, como debe ser.

A las once de la noche ya empieza el desvarío,el Kiny da berridos,es el primero que se calienta,el Floren cuenta chistes verdes,está mu salío mu salío,no moja el cabrón desde que se fue a putas hace 3 años,historia que nos ha contao quinientas veces. Al Liebre le da siempre por hacerte putadas en plan gracioso,te quita la silla cuando te vas a sentar, te mea en el vaso que te vas a beber, te mete prueba de cerdo bajo el pantalón a la que te descuidas. Nuestras risas se oyen hasta en el pueblo de al lao, que está a 25 kilómetros.Que se jodan,aquí se lo pasa uno mejor que allí,donde va  a parar.  El Minguito siempre quiere que le eche un pulso porque siempre le gano, resiste el tío, es fuerte,pero yo lo soy más, ahora, a bruto sí que me gana,es más burro que un arao, su abuelo fue el último que se compró un tractor en el pueblo,a sus 67 años prefería hacerlo todo con la mula que tenía;así murió, deslomao. El Chola nunca habla,solo come y bebe, siempre ha sido muy tranquilo; hasta que deja de serlo, cuando se le cruzan los cables no tiene miramientos ni atiende a razones, se lía a mamporrazos con to lo que entalla el tío, pero es mu buena persona, muy noble.

 Después de bebernos todo el vino vamos a cubatas, el tercero siempre nos lo echamos por encima,decimos "cubatas a la cabeza!" y ale, nos ponemos perdíos.

A eso de la una y media o dos nos vamos cantando a voz en grito hacia la Disco Establo, la discoteca del pueblo. Está que te cagas,es grande,el Fede la tiene to maqueá con dibujos de motos   chulas de competi y un pazo poster de Samantha Fox, y pone música buena, lo último, y a to leche, bien alta,pa que reventemos.

 

  Vamos directos a la barra, de madera y alta, a la altura de los  alerones.Pedimos seis cacharros bien cargaos, nos los sirven, damos media vuelta sin movernos del sitio y miramos la pista, a ver si sale la Pili a bailar. La Pili está buena y está sin novio. Viene poco,pero cuando viene nos pone locos, la rodeamos y moviendo la cintura de alante patrás y de atrás palante le decimos al compás é é é é é é é é é , así hasta que uno de nosotros pierde el equilibrio y se cae, a ella no le molesta mucho,se ríe y tó.

Una noche me acerqué a la Pili en la Disco Establo y le estuve hablando una hora del coche que me he comprao.Me hubiese gustao hablarle de otra cosa, pero no se me ocurría nada, así es que, pues eso, dijo que se iba al baño y no se volvió a acercar. El Kiny también le ha entrao,hasta lele tocó la mano, pero tenía una cogorza tan grande que casi se  cae encima de ella de un traspiés. La Pili siempre anda con su amiga Consuelo,mu simpática pero mu fea,por mucho que se arregle. Las conocemos de chiquininas a las dos. Aquí nos conocemos todos de chiquininos.

También están la Paula y la Toni. Siempre están juntas, el Floren dice que hacen la tijereta,pero yo no me lo creo. Siempre nos vemos en la Establo Disco.

La semana pasada se lió gorda.Pero gorda.  

 

Serían las 3 de la magrugada, estábamos los 6 mamaos, el Minguito y yo hablábamos con Fede, el dueño de la disco, le decíamos que a ver si se compra un futbolín pa echar unas partiditas y que no sea todo ponerse como una estaca los sábados por la noche, el Floren estaba con Paula y Toni,le gustan las dos(realmente le gustan todas,pero aquí en el pueblo como no hay mucho donde elegir...pues eso). El Liebre estaba con el Buje bailando breakdance en plan chorra en el centro de la pista, al Buje le llaman así porque su padre decía que decir "agujero" estaba mal dicho, como amoto, así es que siempre decía Bujero.Bueno, y el Kiny y el Chola charlaban con la pandilla del Perola , un hijo de papá que además de manejar pasta por un tubo porque tiene tierras pa caer muerto, tiene una peazo tarra que te giñas,por eso le llaman el Perola.

Total, que a esa hora mas o menos entraron en la Establo tres tíos de fuera con la Pili y la Consuelo. Nos quedamos todos mirando, claro. 

Se pusieron en un extremo de la barra y la Pili parecía pasárselo mu bien con ellos.Ponían en ese momento una canción mu chula del Caribe Mix 5.  El grupo del Perola se les fue acercando, y los demás al grupo del Perola, al final estábamos los 20 o 22 que estábamos allí, arrejuntaos en una esquina ( con lo grande que es la Establo, que se podía hacer un partido de futbito dentro, con las porterías reglamentarias y todo).

El Kiny, que es el más lanzao, aunque después no se come un rosco, se acercó a la Pili pa vacilar. Tiene la  costumbre de hablarte a voces pegao al oído,te echa el brazo por encima pa acercarte bien y pega su boca a tu oreja . Se conoce que se puso pesao y la Pili lo despegó de él un poco, uno de los tres forasteros, que por los visto eran de Italia y estaban haciendo el camino de Santiago pero en plan fiesta, saliendo de noche y cogiendo autobuses de día, le preguntó a la Pili si el Kiny le estaba molestando y el Kiny se ofendió. Todos nos estábamos dando cuenta de que algo pasaba y el Chola, que no había dicho ni pío en to la noche, sin mediar palabra, se acerca al guiri y le da un zumbío en to la cara con el puño cerrao que lo manda al suelo,pero después el mas alto de los otros dos italianos le pega una patada en tol paquete y una hostia en la garganta que lo deja kao, entonces ahí ya empezó el descontrol,todo el mundo lanzando hostias y dientes por el suelo.Fuimos el Floren y yo los que tuvimos mas cabeza en ese momento y a base de empujones empezamos a separar a unos y a otros. En eso estábamos cuando por fín llegaron los civiles,Gerardo y Perico, que los había llamao el Fede nada mas empezar la cosa ,por temor a que alguien saliese fastidiao y le destrozásemos el poster de la Samantha Fox.  Incluso estando Gerardo y Perico allí presentes, separando a la peña, que estaba mu enfurecía, nos costó acabar con la pelea porque el Perola se puso gallito y sólo hacía lanzar tubos y botellas a la cabeza de los italianos.Los pobres,se llevaron una buena. La Pili lloraba y se apoyó en mi hombro, el Fulgen aprovechó la ocasión pa abrazar a la Toni.

La pareja de los civiles aclaró el asunto y tranquilizó a todo el mundo. Se llevaron a los italianos con ellos y nos quedamos hablando sobre lo que había pasao dos horas por lo menos. La Pili estaba enfadá con el Chola,pero como es así, no se le puede hacer otra cosa. 

Fede puso la última copa,la última canción (una de Sabina, como hace siempre pa echarnos) y nos fuimos todos fuera. Cada uno a su casa. El Floren y yo acompañamos a la Toni y a Pili a sus casas. Nos despedimos de ellas, y a la vuelta nos reímos imaginando que nos las llevábamos al pilón.

Después ya nos separamos y cada uno se metió en su casa.

Subiendo las escaleras pensaba que si me echo de novia a la Pili igual dejo de ver tanto a la pandilla, y no iría tanto a la Disco Establo.Pero antes de pensar si la idea me gustaba o nó, estaba ya roncando en la cama.


Hoy es sábado otra vez, cenaremos en ca el Alfredo y después a la Disco Establo. 

A ver si va la Pili y la veo.

domingo, 9 de junio de 2013

RECIÉN CASADOS.

 

 Tras 5 años de noviazgo llevadero ,Manolo le pidió matrimonio a Paqui porque creía que era lo que debía hacer. Paqui aceptó a falta de mejores ofertas , por miedo a la soledad y al cabo de una semana le pusieron fecha a la boda.

Después vinieron seis meses de preparativos, discusiones y enfados,dudas que crecían sin ser atendidas,grietas escondidas con el arte de la apariencia y nervios de ultima hora. Sin que nadie lo remediase al fin llegó el día, soleado y caluroso,de la gran ceremonia.

 

 Ella de blanco, vestido de cola , ramo de rosas y orquídeas. Él trajeado,flamante  y azulado. Dijeron "si, quiero" y al bajar del altar y salir a la calle les cayó el arroz del cielo. En la puerta de la Iglesia la pareja de recién casados recibían las enhorabuenas,los piropos,los besos,los abrazos y los apretones de manos. Ella estaba guapa (resultado artificial que costó sudores a la maquilladora y al peluquero) pero ni siquiera en tal situación conseguía quitarse de la cara el gesto avinagrado de los que siempre andan preocupados sin razón alguna . En cuanto a él,de alma simple y cara pena,parecía sincera e ingenuamente feliz. 

Los invitados iban cogiendo los coches para dirigirse al lugar del banquete; mientras,la pareja de recién casados marcharían con el fotógrafo contratado para hacer el reportaje. Tanto Paqui como Manolo, que así se llamaban los novios, optaron desde el principio por posar en un parque,un parque bonito, y que allí les hicieran unas fotos de corte clásico . Tras la luna de miel, que sería en Mayorca, y de vuelta a casa,elegirían una de ellas para enmarcarla y ponerla en la mesilla de noche,mirarla 20 años después y decir "cómo pasa el tiempo". 

Ya en el parque, se hacen las primeras fotos al pié de una palmera. El fotógrafo les invita a que caminen de la mano sobre la hierba con naturalidad. Dispara varias veces.Les anima a que sonrían porque  están algo tensos,él por timidez y ella por el traje, que se lo pisa y tiene que recogérselo constantemente. El profesional opta por sentarlos en un banco. Al hacerlo, Manolo le pisa el traje a Paqui, que se le escapa un irritado "me has pisado!". El fotógrafo se esconde tras la cámara y no quiere saber nada.El pobre Manolo sonríe colorado y se sienta pidiéndole perdón "Ha sido sin querer,mi vida". El fotógrafo dispara una y otra vez sabiendo que todas esas fotos no valen una mierda."Miraros con cariño" les tiene que decir para intentar captar una imagen amorosa o al menos tierna de los dos juntos. Ellos se miran y estiran sus labios enseñando los dientes. Gotas de sudor les caen por dentro.Ella se abanica con su ramo de flores. Las siguientes fotos se las harán tendidos en el jardín , rodeados de rosas rojas y mimosas. Al ponerse a caminar,Manolo, algo torpe , vuelve a pisarle el vestido a Paqui, que ésta vez  tropieza y  por poco cae al suelo.  Ella no logra reprimir un grito y un manotazo en la espalda de Manolo, que rápidamente se disculpa en voz baja echándole en cara a Paqui, por vergüenza ajena,que se corte de darle manotazos en público.

Se sientan en el suelo y sonríen como si alguien les estuviera obligando a ello a punta de pistola. El fotógrafo cuenta un chiste para relajar el ambiente pero ninguno de los dos lo pilla por culpa de los nervios y se crea un silencio difícil de tragar que contrasta bastante con la idílica imagen de cuento romántico de los recién casados en el parque.

Consecuencia: 20 Fotos aburridas más.

El fotógrafo,que se llama Javi, siempre había soñado con desarrollar su faceta artistica  ; sin embargo se ve obligado a  hacer siempre las mismas fotos  a novios que no saben posar, en los mismos parques, en las mismas posturas,con los mismos resultados.Cada año igual.Una condena.

 A Manolo se le han dormido las piernas estando sentado sobre la hierba y al levantarse, mala suerte, le vuelve a pisar el vestido a Paqui, ésta vez además manchándoselo de verde.Paqui revienta,le llama estúpido y le golpea fuertemente con el ramo de flores en la cara. Manolo, harto de su actitud sumisa,por primera vez en su vida le hace frente, le llama histérica y le propina un tortazo a mano abierta y sonora,poniéndole la cara calentita.

 Al fotógrafo no le gusta lo que pasa,pero sí lo que ve, ahora las fotos serían auténticas.Se pone a disparar con entusiasmo. 

 Paqui se quita uno de sus zapatos de tacón y le golpea a Manolo con toda la punta en el ojo derecho y en la nariz. Manolo sangra y se excita, le suelta una patada y la tira al suelo,ella al perder el equilibrio tira de él y caen los dos gritando al unisono " te odio!".

El fotógrafo  sigue echando fotos totalmente inspirado por lo que ve,"las mejores que he hecho en mi vida",se dice a sí mismo, cansado de reportajes insulsos con modelos inexpresivos que ponen cara de lerdos.Busca los mejores ángulos mientras los recién casados dan rienda suelta a toda la violencia contenida durante años, ella le arranca mechones de pelos,él le mete un dedo en el ojo,ella muerde su garganta, él le da un cabezazo en la frente, el vestido blanco de ella se tiñe de sangre...

Javi empieza a sentirse algo culpable e intenta separarles sin demasiada convicción (con gusto seguiría echando fotos), pero ella le muerde la mano y retrocede. Paqui y Manolo,cada vez más salvajes y descontrolados, entre gritos e insultos de hondo calado y deuda histórica, se llevan las manos al cuello . Ante la atónica mirada del fotógrafo, que no se mueve porque acaba de doblarse el tobillo al retroceder  pisando en falso una piedra, se estrangulan mutuamente mientras  siguen llamándose a gritos estúpido,histérica,estúpido,histérica, estúpido,histérica...

Se acerca corriendo el guardia del parque alertado por los gritos y el escándalo,pero es tarde. Paqui muere a manos de Manolo y Manolo a manos de Paqui, el mismísimo día de su boda. 

En el salón del Hotel donde ya se sirven los entremeses, los padres de Paqui y Manolo empiezan a mirar su reloj.

Javi,el fotógrafo, tiene ante sí una auténtica primicia,los novios tendidos en el suelo manchados de sangre uno sobre el otro, la gran foto que puede sacarlo del vulgar mundo de los reportajes de boda para lanzarlo al sueño de la prensa internacional o la fotografía artística.

Dispara y piensa sonriente "la titularé: Recién casados ".


domingo, 2 de junio de 2013

Sesión de Risoterapia.

Van a ser las 5 de la tarde,las 17 horas. 

 He calentado demasiado el café.Además, no suelo tomarlo por la tarde,no sé porqué estoy tratando de bebérmelo. Deben ser los nervios. Dicen de mí que no los tengo,que soy muy tranquilo,lento,pachón,casi un anfibio...pero se equivocan, soy muy nervioso aunque no se me note nunca. A veces no lo noto ni yo,se trata de un nervio subterráneo, una especie de topo que hurga en mis adentros. Ahora está hurgando. Síntoma de que algo le preocupa. Se muy bien de qué se trata.

 Van a ser las 5,las 17 horas y no quiero  volver a ese estúpido curso de risoterapia al que me aconsejaron apuntarme. Empezó ésta mañana y ya fui de mala gana. Lo pasé fatal. Todos eran muy simpáticos, especialmente la monitora,extremadamente alegre, dando ejemplo constante con su sonrisa perfecta del buen humor y el poder curativo de la risa. A mí eso me echa para atrás. Que me sonrían sin motivo,como si estuviesen haciendo un anuncio publicitario ante mi cara, me sienta como una patada en el culo."¿por qué sonríes tanto,imbécil?",suele ser mi pensamiento/pregunta/ladrido mudo/mirada hosca.

Llegué temprano al centro de ocio con mi chándal nuevo,el único que he tenido en mi vida, azul marino con una lista roja en el lateral de los brazos y las piernas. De antemano, me sentía bastante ridículo. Bajo las zapatillas, marca blanca de deporte, tenía unos calcetines puestos con tomate incorporado en cada unidad. La idea de que tuviésemos que quitarnos las zapatillas para algún ejercicio me inquietaba. Empezaron a llegar los demás. No conocía a nadie, ni de vista. He tratado de ser amable,por lo menos al principio. Se presentaban unos a otros con cara de ilusión,predispuestos bobaliconamente a la risa por cualquier motivo. He tenido que presentarme  11 veces,pues 12 éramos los participantes,intentando en cada ocasión poner mi mejor gesto,estirar los labios para simular al menos  un espíritu positivo de bienvenida al otro,pero mi cara es un espejo del alma que nunca se empaña y siempre muestra lo que hay. Soy transparente y parco en tonterías.

Nada mas entrar en la sala donde se iba a desarrollar el curso, más de uno se quitaba las zapatillas. Eso no me gustaba nada.  Allí nos recibió con una sonrisa de falleras dimensiones Campanilla,la monitora. En realidad se llama Virginia,pero le voy a llamar Campanilla. 

Campanilla nos habló durante 10 minutos sobre lo bueno que resulta reírse de las cosas y de uno mismo. Del optimismo y la autoestima, del sentido del ridículo y el despertar del niño que llevamos dentro (no sé porqué se empeñan en despertarle cuando los niños,como mejor están, es durmiendo). Le interrumpí enseguida, tal vez bruscamente, para preguntarle si había que quitarse las zapatillas .La descoloqué un poco, lo noté porque dejó de sonreír una micro milésima de segundo. Quedé tranquilo al responderme que no. Ella volvió enseguida a su estado de alegría superficial permanente. Los demás me miraron de arriba abajo con una sonrisilla que yo califico de tupido velo.

 Campanilla nos puso en círculo y, como me temía, inició la sesión de risoterapia con un turno de presentaciones. Había que hacerlo,por descontado,de una manera jocosa, imitando a un animal mientras decíamos nuestro nombre. Nada mas contar la dinámica, los más idiotas ya reían, amortizando a base de carcajadas su inversión en la matrícula del curso.Me llamó la atención especialmente la manera exagerada y poco natural de hacerlo de un tipo con el cutis y el pelo muy bien cuidado,parecía reírse por indicación médica,como el que se toma un jarabe que no le gusta. A mí no me hacía ninguna gracia aquello y no hice el mínimo esfuerzo por disimular mi rictus agrio . El primero,a la derecha de Campanilla, imitó a un chimpancé y dijo su nombre acompañándolo de sonidos simiescos, todos rieron menos yo; el siguiente imitó a un pingüino, carcajada general a la que tampoco me uní por falta de estímulo, la siguiente imitó a un canguro y "provocó hilaridad" ,como se suele decir en las contraportadas de los libros supuestamente cómicos, pero a mí sólo me provocó un bostezo; después uno imitó a una rana con sonido y todo, la gente se doblaba de risa, pero yo ni me inmutaba,  quieto y tieso como una estaca.

 Cuando llegó mi turno imité sin entusiasmo a un perro , lo más simple que se despacha,diciendo mi nombre y emitiendo un guau guau grave y seco. Fue con el único que nadie rió. Bueno, Campanilla se reía automaticamente de todo y en todo momento,pero vamos, que la cara gilipollas ya no me la quitó nadie en toda la mañana. Después vino la dinámica de los abrazos y las cosquillas. Campanilla puso música élfica y la gente empezó a darse abrazos y a hacerse cosquillas. Parecían disfrutar de lo lindo. A mí nadie se me acercaba. Al darse cuenta de éste detalle,Campanilla se me acercó con una sonrisa tipo "te acepto como eres,tío repelente" y me abrazó.Yo me dejé hacer,quieto y frío como una estatua, algo incómodo por el sobeteo al que me veía sometido. Después empezó a pellizcarme las axilas, que las tenía bastante sudadas debido a mi nervio tipo topo, del que ya he hablado antes. El que debía reír era yo,pero sólo reía ella, por no llorar,supongo,pues no creo que le fuese muy agradable el tema. Además,por la mañana desayuné tostadas con aceite y doble de ajo,con lo que mi aliento debería echar para atrás.

A los pocos segundos dijo "cambio de pareja!" lo cual era absurdo porque la gente cambiaba de pareja constantemente, se trataba de una vulgar excusa para deshacerse de mí .  Se me acercó un tipo delgado y alto con cara de jesuita intentando transmitirme alegría con la mirada o algo así. Me abrazó y me pellizcó después en el cuello. Yo no tengo ningún tipo de cosquillas, no emití ningún sonido. El Jesuita no perdía la fe y seguía pellizcando aquí y allá con sus manos limpias olor a pastilla de jabón Heno de Pravia. Yo perdí la paciencia y le dí un golpe bajo para que me dejase en paz.  Se llevó la mano a la entrepierna con gesto de dolor y le mentí diciéndole que lo sentía. 

 

Campanilla nos invitó a tumbarnos en el suelo y a cerrar los ojos escuchando la música que iba a poner. La cosa consistía en revolvernos unos con otros,cual camada de cachorros recién nacidos. A mí el planteamiento me resultó francamente bochornoso. Una mujer redonda propuso que nos quitásemos las zapatillas para no hacernos daño o ensuciarnos.Todos aceptaron la propuesta con agrado menos yo, que me negué sonoramente. A ésas alturas, ya captaba cierta antipatía del grupo hacia mí. Campanilla me dijo al oído con fingida paciencia y suavidad,como tapadera de su mala leche emergente, "reblandécete,hazte esponja" y me quedé mirándola sin comprender a qué venía aquella pamplina , imaginándome una esponja llena de pelos de alguien peludo que se ducha con ella.  Puso la música, una canción insulsa con sonidos de mar,ballenas y gaitas lejanas. La gente se revolvía con los ojos cerrados, yo miraba, entornando los ojos sin cerrarlos totalmente.  No me aparté de los demás,para que Campanilla no volviese a decirme al oído aquello de "esponja",pero vamos, que no me mezclé mucho. Ellos parecían pasárselo pipa, arrebujados entre sí, metiéndose mano aprovechando la coyuntura, sintiéndose bebés y riéndose porque sí. Uno de ellos,con pinta de comer poca carne, me metió uno de sus pies en la boca. Por impulso, le cogí el pie,cubierto con un calcetín que olía a pergaña, y se lo retorcí. Aulló de dolor el tío macrobiótico.

Al oír el grito, los demás dejaron de reír,Campanilla apagó la música y preguntó si había pasado algo. El tipo con olor a incienso,con pinta de comer poca carne, dijo que alguien le había retorcido el pié. Como cuando sucedió tenía los ojos cerrados y estaba concentrado en sentirse bebé, no me vio, pero creo que todos pensaban lo mismo. Me miraban con caras largas. Campanilla,algo ya desesperada conmigo,pues le estaba arruinando la sesión de risoterapia, dijo en alto que yo necesitaba mucho amor y que no podía reír hasta que no hubiese llorado antes.Por decir algo, le pregunté qué me había querido decir con lo de "esponja". Al grito de "abrazo cósmico!" vinieron todos a abrazarme. Casi me asfixian. Por complacerles y que me dejasen en paz me hubiese gustado llorar un poco,soltar una lagrimita,pero nada. El gesto solidario del grupo no me conmovió, mas bien todo lo contrario, me agobió bastante. Aún así, logré con gran esfuerzo decirles a todos "muchas gracias.Me siento mejor ahora". Después abandoné la sala pretextando una urgencia física al darme cuenta, maldita sea, de que tenía una erección tan tremenda como inoportuna.  

Después ya no volví,me vine para casa a ducharme y a estar tranquilo leyendo el periódico y mirando por la ventana.

Ya son las 5 menos cinco,las 16,55 horas de la tarde. Ya no me da tiempo a ir... ¿O sí?. Podría ir...

No tengo otra cosa que hacer y lo peor ya ha pasado.

Seguro que Campanilla no se alegra de verme; seguro que los demás tampoco,pero qué coño, yo también he pagado el curso y tengo derecho a ir, a ver si me río  una vez  al menos, aunque sea a costa de amargarlos a todos.

En fin.

Son las 5,las 17 horas. Me pongo el chándal , las zapatillas, me miro al espejo,respiro hondo y me voy al centro de ocio sin prisas pero con nervio,ese topo que me hurga por dentro.

domingo, 26 de mayo de 2013

El Patito feo o Juventud,divino quebradero.

Pertenezco a una familia de tradición creativa.

En ella casi todos somos inventores. El "casi" va por mí.

Todos han inventado algo menos yo. 

Aurelio,mi bisabuelo , inventó el botijo,el tapón de corcho para las botellas de vino y el palillo o mondadientes.Clementa, mi bisabuela, igualmente creativa, patentó la base circular de trapo que se ponía sobre la cabeza para transportar cántaros llenos de agua  en equilibrio sobre la coronilla  (de gran éxito en aquella época en que las  mujeres iban a por agua a la fuente). Aurelio y Clementa tuvieron 7 hijos y los 7 salieron inventores, entre ellos,por supuesto,mi abuelo Domingo, al que se debe la invención de la pinza para la ropa tendida,el cencerro inoxidable,el zócalo,la cenefa,la silla plegable y el zapato de tacón. Mi abuelo Domingo contrajo matrimonio con Olivia,mi abuela, que no se quedaba corta ni perezosa en cuanto a ingenio se refiere. Inventó la persiana,el corta uñas,la peineta y el pestillo. De éste matrimonio salieron dos hijos y una hija, genios los tres.  Mis dos tíos y mi madre.  Alfonso, el hermano mayor, inventó la farola,el calzador, la mirilla y el separa páginas. Guillermo, mi otro tío, tiene una fábrica de golosinas e inventa cada día una nueva rafería que hace las delicias de los más pequeños, triskis, chaskis, froskis, pistechos,ristíviris,gominolis,picantuchis, ayqueteestrujo,comemeelchurri,palomipollas,etc,etc,etc. En cuanto a mi madre,Herminia, es la mas grande de todas, inventó a la tierna edad de 5 años la rodillera tobillera, a los 9 los bastoncillos, a los 12 la compresa con alas, a los 15 el yogurt griego, a los 19 el consolador Vibrator, a los 21 la sombrilla con posa vasos, a los 30 (tuvo 9 años de sequía creativa debido a un desengaño amoroso) la fecundación in vitro y a los 33 me inventó a mí. Después nacerían mis dos hermanos, gemelos ambos uno del otro y viceversa. Los dos, Alonso y Alfredo, han salido inventores. Alonso ha inventado el wassap y Alfredo la Coca cola sabor Vainilla y el nuevo billete de 5 euros.


Todo ésto me repatea, me carcome, me llena de angustia y me hace sentir como una aguja en un pajar: pequeño,perdido e insignificante.

Nunca me han echado en cara nada, pero no hace falta que lo digan,lo noto en sus miradas y en las de todos aquellos que conocen a mi familia,que son muchos y gilipollas. Me miran como diciendo "pobrecillo, no ha inventado nada,tiene menos ingenio que un burro viejo".

Tengo ya una edad en la que debería haber inventado algo,no sé, qué se yo...algo. Pero es imposible, me paso los días en blanco, sólo se me da bien inventar excusas para no hacer nada. Nada que no sea comer jamón,claro, porque es lo único que hago practicamente.Me entra la ansiedad al no ocurrírseme algo que inventar y le doy al jamón ,venga jamón, una lasca,otra loncha,rodaja viene,rebanada va, 20 lenguas de jamón seguidas...no paro, como jamón compulsivamente.Dos días a lo sumo me dura una paleta en casa, y las patas de jamón de 8 kilos,no más de cinco.

 

 No gano para jamones,por eso les pido dinero a mis hermanos Alonso y Alfredo, que me lo prestan mirándome pensando eso que he dicho del burro viejo.

(No son invenciones mías, repito que no  se me da bien inventar. Seguro que lo piensan)

Estoy desesperado; y gordo, gordo como un tonel. Ésto último no me preocupa demasiado,es un mal menor, pesado pero menor,¿qué puedo hacer con mi vida?,¿qué debo hacer?,sé que debería inventar algo, ¿acaso no soy un Martínez?, en mi familia todos han sido y son inventores, ¿por qué yo no?, ¿hasta cuando voy a comer jamón?,¿hasta que acabe con la piara extremeña?. Dios mío, no creo en ti pero qué importa eso, ayúdame,envíame una señal,no seas soso, que eres muy soso,¿no dices nada?...no me gusta cuando callas porque pareces como tonto. Y siempre callas.

Bah, es inútil.

Voy a hacerlo, voy a tirarme del puente de una vez,¿para qué le voy a dar mas vueltas al asunto?.No tiene solución. Así acabaré con todo, incluido el horroroso dolor de muelas que tengo a causa de tanto morder y masticar jamón.  Fui al dentista, tenían que hacerme unas cuantos arreglos, pero el conjunto de la operación "boca sana,dientes limpios" me iba a costar más caro que un coche de alta gama. Me encantaría inventar al dentista barato. Eso sí que estaría bien,  el dentista barato, un Santo!. Pero no quiero hacerme ilusiones, eso no sería un invento, ni siquiera es una propuesta. Estoy aquí para tirarme.Son las 5 de la madrugada,nadie pasa,nadie me ve, ahora es buen momento. ¿Y si me hago dentista?, ¿dentista?, pero... ¿qué clase de idea es ésta?. Tendría que estudiar medicina,carrera larga que yo estiraría al máximo hasta hacerla eterna y jubilar a los profesores.No, medicina no ¿y si hago un curso de emprendedores?,quizá así...quizá así nada,memeces,qué emprendedores ni qué leches. O me tiro o llamo a mi madre ahora mismo.¿llamarla?,si, ¿para qué?, para decirle de una vez que yo no soy inventor.¿La llamo?. Me comería una pata de jamón ahora mismo de un mordisco. No tengo nada que perder salvo la vida, que estoy dispuesto,de hecho, a tirarla al río para que se me lleve al mar para que se me lleve al cielo para caer en forma de lluvia otra vez aquí...(qué mareo de destino). Si, le voy a llamar, le despertaré y se lo diré sin rodeos: Mamá,yo no soy inventor como vosotros,¿está claro?.Pues eso, buenas noches.

Eso le diré. 

Simplemente pensarlo me tranquiliza,aunque no del todo, segrego saliva pensando en un buen jamón de Monesterio o de Jerez de los Caballeros, o de Jabugo o de Guijuelo...

Le llamo, tarda en cogérmelo (estará durmiendo o inventando el 4D).Por fin me lo coge.

Mamá,yo no soy inventor como vosotros

¿cómo dices,hijo?

que no soy inventor

ya lo sé hijo, ¿y qué?

pues nada, que eso

¿y para eso me despiertas a las 5 de la madrugada?

¿tú me quieres igual?

si claro,hijo ¿estás borracho?

no,estoy paseando.buenas noches mamá

buenas noches,vete a dormir.

 

Colgamos. Me siento mejor. Le dan por culo al puente. Vuelvo a casa. Vomito el jamón que me comí antes de salir (unos 2 kilos de paleta corrientucha).  Me siento mejor aún. Me tiro sobre la cama  sin planes de futuro pero más agusto que un arbusto.

Cierro los ojos.

Cuento 5 ovejas y un lobo que se las come a todas. 

Sonrío.

Mañana será otro día. Y no cualquiera,por cierto, cumplo 26, es mi cumpleaños.  Es posible que lo celebre y todo. 

Si, ¿por qué no?...

No más preguntas por hoy,por favor.

Echo el cierre a la tienda de las dudas.

Sueño profundo .

 





martes, 14 de mayo de 2013

DE MACHOS Y BALDÍOS.

 Escribo ésto desde la celda 215 de la cárcel de Badajoz.

No me arrepiento de lo que hecho,pero he de reconocer que el asunto se me fue de las manos.

Ayer mismo, día 12 de Mayo, tomé la alternativa en la trigésimo segunda edición de la feria del Libro de ésta misma ciudad presentando mi libro "De machos y Baldíos" de forma inesperada para el público asistente e ilegal,desde el punto de vista ético y jurisprudente.

A esa hora, las 19,45,estaba programado un concierto de la Banda municipal en la carpa de conferencias. A sabiendas del poder de convocatoria de éstos "Sabandeños pacenses"  localicé a su director con antelación, le hice creer que era admirador suyo y le convencí para que me aceptase un café en la antigua y añorada Ría de la Plaza de España, hoy ya franquicia Montadita y centenaria. Vertí en su café unos polvos previamente adquiridos a un marchante de droga que me dijo "ésto es Mdma" y charlamos durante 20 minutos que a los dos se nos hicieron eternos; a mí porque no sabía cómo sostener mi papel de "admirador" pues no conozco nada de su trabajo y a él porque no le hacía ninguna gracia que hablase sin ton ni son acerca de lo bonito que son los violines y lo pesado que debe ser llevar un contrabajo de un lado para otro. Pagué los cafés y me despedí de él diciéndole "hasta la vista,maestro de la batuta".Él  no me dijo nada,simplemente me miró con cara de sapo y se alejó, no dando saltos sino tumbos,pues ya empezaba a sentirse..."raro". Lo seguí hasta San Francisco,donde ya estaban los músicos de la banda preparando sus instrumentos. Él los abrazó uno por uno, creando un clima de desconcierto entre ellos bastante evidente. Se acercó al Alcalde a saludarle y le plantó un beso en todos los morros diciéndole " te quiero, excelentísimo, vamos a hacer un concierto hostia,wey". El Alcalde se quedó mudo e instantes después,cuando el maestro de la batuta totalmente fuera de control se bajó los pantalones en la carpa de conferencias para "echar una cagada" como él mismo dijo, fue en busca de los organizadores de la Feria para anular el concierto primero y llevarse detenido al Director de la Banda  después. 

Mi plan estaba saliendo divinamente.

Como ya casi era la hora del concierto y la carpa estaba llena de público,que aún no abandonó el lugar pese al reciente anuncio por megafonía de suspensión y la polémica visión del director en posición evacuatoria, salté a escena y, como digo, tomé la alternativa para presentar mi libro "De Machos y Baldíos", una novela histórica con ciertas dosis de fantasía que narra la leyenda de un ciervo  en plena berrea del año 1536.

El ciervo,extremadamente calenturiento, se introduce de noche en las calles de la villa de Alburquerque y monta a la panadera cogiéndola por detrás y por sorpresa cuando venía de comer pipas sin sal con dos amigas en la ladera del Castillo. La panadera queda embarazada y da a luz una especie de Fauno Cérvido  producto de su unión con el animal cornudo. Ella es repudiada por el pueblo entero y se va a vivir con el ciervo y su pequeño fauno al Castillo de Azagala,próximo a la villa y abandonado por sus especuladores dueños. Allí viven su amor,que crece día a día, y comen hierbas y tallos, que también crecen día a día,sobre todo en primavera.

Mientras hacía éste resumen de mi libro,cuyo protagonista es sobre todo el ciervo...¿qué veo ante mis ojos además de la cara atónita del público que para nada se esperaba aquello?, a un Ciervo de verdad que irrumpe en la entrada de la carpa como un toro en la plaza. He ahí,dije presa de mi fábula, el protagonista de la novela!!!.

 El respetable miró para atrás al unísono y se armó un escándalo de octogenarias proporciones. Acto seguido aparecieron los bomberos,que redujeron al animal, y la policía nacional,que hizo lo propio conmigo.

Hoy,tras el desayuno aquí en la cárcel donde estoy, he tenido oportunidad de ojear los periódicos Regionales y me he sentido orgulloso al verme en la portada de todos ellos y saber que mi libro "De Machos y Baldíos",publicado por mí a base de fotocopias, es conocido en Extremadura entera. Se me antoja bastante  probable recibir muy pronto la llamada de alguna editorial Nacional para ofrecerme publicarlo a gran escala.

El ciervo que apareció en la carpa de conferencias no se trataba del personaje principal de mi novela como en principio pensé,ciego de literatura,sino un ejemplar escapado de una finca situada en la entrada de Elvas al que le llegó su San Martín y, oliéndose el percal, salió pitando para España a pedir indulto,quizás.


En cualquier caso, y aunque me arrepiento del mal trato que ha sufrido el señor director de la Banda Municipal, al que deseo una pronta recuperación ( de sus cabales y del cargo), me siento realizado como autor,dando un paso adelante como artista de las letras y llegando de ésta forma al gran público.

Hoy mismo comenzaré mi segunda novela. Se titulará "Donde menos te lo esperas salta la liebre"..



martes, 16 de abril de 2013

DE PIEDRA.

Miro desde fuera como mira la carne que corta el carnicero para ella.Es guapa,mulata,sencilla,elegante, amable...

La carne, de ternera.

Ella me ve, se da cuenta de que estoy parado tras el cristal para mirarla. Sigo adelante.Se acabó el sueño,jamás la conoceré.

 A los cinco minutos la olvido (o eso creo) al cruzarme con un conocido que al verme me suelta sorprendido "pero..¿tú no estabas muerto?".¿Yo?,¿por qué?, le digo, "me contaron que un toro te embistió mientras cogías espárragos". De eso nada, le explico,he estado un mes en Asturias haciendo un curso de parapente. "La gente que cosas se inventa" me dice,suena su móvil, lo coge y se larga.

Me quedo de piedra.

Pasa un niño y me da una patada. Choco contra la base de una farola y voy a parar bajo la rueda trasera de un coche aparcado. Allí un gato sucio y blanco me observa, me analiza y deduce :es una piedra.

( No se equivoca)

Alguien se monta en el coche.El gato se va, la rueda pasa sobre mí.No siento nada.

Se acerca una pandilla de adolescentes escandalosos que hablan a voces y se dan empujones.Uno de ellos me coge y me lanza al balcón de un primero donde hay un perro dormido.Le doy en el costado y lo despierto de un susto.Se pone a ladrar.Los adolescentes ríen a carcajadas.Sale al balcón el dueño del perro y la pandilla corre.El dueño les insulta, me ve y me lanza contra ellos.El disparo no es muy bueno,rompo la luna llena de un coche convirtiéndola en cuarto menguante apenas. Suena la alarma anti robos.El dueño se mete de nuevo en el interior del piso.Los adolescentes desaparecen. Aparece la mujer de la carnicería.No,no la olvidé. El coche es suyo.Me siento una piedra afortunada. Me coge, me mira. Deseo que no se desprenda de mí,que no me tire lejos de ella. Me mete en el bolsillo de su ajustado pantalón vaquero.Soy una piedra feliz.

 Interroga a un par de personas que pasan por allí.Ninguna ha visto nada. Llama a la policía local.Viene una pareja.Me saca para que me vean,soy la prueba del delito. No deseo cambiar de manos. Tengo suerte, vuelvo al mismo bolsillo.

La pareja de policías anotan  matrícula y  teléfono,la llamarán cuando sepan algo.Dudo,estando en su bolsillo, de que algún día lo hagan. 

Aparta de su asiento los trozos de cristal,se sienta y arranca.

¿Nos vamos a su casa?.No, al taller. Allí deja el coche.

Ahora sí, estamos en su casa. Me saca del bolsillo, va a tirarme al cubo de la basura. Entonces le hablo, no se cómo,pero le hablo y le digo " dame un beso y me convertiré en el amor de tu vida" . Entonces ella también se queda de piedra.

 Al hacerlo,caemos juntos al suelo y en silencio nos amamos sin tocarnos,como dos piedras. 

 

                                  UN AÑO MAS TARDE


Formamos parte del muro exterior de una ermita.

Siempre juntos,por los siglos de los siglos.

Apelmazados y pasmados.

Mudos, duros.

Imantados.

 De piedra.

 

 

viernes, 12 de abril de 2013

Tarde de Locos.

La puerta se abrió sin que nadie dijese diga ni si ni quién.

Subí al segundo por las escaleras tranquilamente y allí me estaba esperando,tras la puerta, con una sonrisa amable.Pasa,pasa,me dijo, y pasé. 

Me enseñó la casa directamente como si estuviese interesado en comprarla o alquilarla,el salón, la cocina,su habitación,el cuarto de baño, el balcón,su estudio...un olor a rancio casi sólido habitaba en el aire pantanoso y penetraba en mis fosas nasales creando un retrogusto a zapato viejo y a calcetín usado;Juan Manuel no debía saber cómo se ponen las lavadoras ni cómo se abren las ventanas;yo miraba como atento, simulando interés, poniendo un poco de mi parte. 

Había señales de tráfico por todos lados,algunas muy reconocibles,otras mas bien raritas,aquello parecía un circuito de autoescuela para niños,tenía la sensación de que en cualquier momento Juan Manuel me iba a poner una multa por no ceder el paso,saltarme un semáforo o no señalizar debidamente un giro a la derecha.

Me paró en el pasillo señalándome una gran chapa rectangular de color rosa con lunares negros en la que se podía leer "Límite 90", me preguntó qué me parecía aquello,le dije que tenía sed. Bajo el cristal redondo de la mesa camilla había una tela amarilla con el dibujo de una mujer desnuda, sobre sus enormes pechos estaba escrita la palabra STOP.

Lo comprendí todo cuando ya en el salón, sentados tomando una cerveza sin espuma, me dijo que era diseñador de señales de tráfico.Mi reacción fue un "oh!" bastante sincero y espontáneo, nunca me había planteado quién diseña éstas señales que uno ve todos los días  y a toda hora, y esa reacción mía le sirvió de excusa para hacer un alegato en pro de su dedicación artística, lamentándose del poco o nulo reconocimiento social,de la importancia de su labor y de su valor artístico y creativo,despreciado vilmente en los círculos de las bellas artes,"¿por qué no puedo exponer en un museo de arte contemporáneo mis diseños de señales de tráfico,por ejemplo?",me preguntó sin esperar respuesta "Yo te lo diré: porque los artistas plásticos nos tienen envidia,saben que lo nuestro no sólo es arte sino que además sirve para algo,tiene una utilidad práctica de cara a la sociedad y a ellos les fastidia,creen que el arte debe ser sólo un adorno y nos tienen vetados,yo he intentado hacer exposiciones en galerías mil veces y siempre me han dicho lo mismo,que exponga en la A66 o en la N504,como riéndose de mí, pues bien,¿sabes lo que hice la semana pasada harto de éste apartheid que sufro como artista?" . Pestañee para mantenerme mínimamente  despierto, " expuse mis nuevos diseños en la N523,si, la que va de Cáceres a Badajoz y viceversa .Si, aprovechando la noche y mi insomnio, recorrí con una furgoneta,previamente robada,la carretera, arrancando las señales convencionales,que bajo mi punto de vista ya están desfasadas y obsoletas estéticamente hablando,y coloqué mis propios diseños,que son innovadores,mucho mas actuales y artísticos,hechos con pasión.

 ¿Sabes cual fue el resultado?". A esas alturas yo ya tenía mirada de vaca ."15 muertos por despiste al volante en apenas 4 horas".

 En ese momento se vino abajo,empezó a llorar desconsoladamente.Yo desperté de mi letargo para darle unas palmaditas en el hombro mientras me hacía consciente de que estaba ante un perturbado mental . "Voy a ir a la cárcel,soy un artista maldito,nadie,ni siquiera mis compañeros de oficio reconocen mi trabajo,yo que en los años 90 inventé la señal de rotonda para España y Portugal con tanto éxito...ahora vivo en el anonimato y próximamente en el penitenciario...allí me darán por culo literalmente,lo sé,será el fin de mi carrera...". Me compadecí de él y le dije que me gustó mucho la obra que me enseñó en el pasillo de "Límite 90",dejó de llorar por un instante y me preguntó "¿de verdad?" ésta vez sí esperó a que contestase "me parece impactante" le dije para animarle,pensando realmente si debía irme ya de allí y llamar a la policía. Menudo marrón en el que estaba metido. 

"¿comemos?", me preguntó cambiando de tema y de estado de ánimo brusca y repentinamente. Empecé a temer por mi seguridad (no vial, sino física), le dije que fuese poniendo la mesa, que yo bajaría a comprar vino para acompañar la comida.Mala suerte, ya tenía vino; bajaría entonces a por fruta, también tenía.¿Mas cerveza?,¿unos dulces para el café?,¿pan?,¿champan para celebrar el encuentro?...el goío Manuel tenía de todo,o eso decía, no hubo manera de escabullir el bulto con ese tipo de excusas.  Mientras se hacía la lasagña en el horno me llevó a su estudio y  me enseñó con entusiasmo mas obras de tráfico de las suyas : una bandera de Jamaica pintada sobre una puerta (con pomo y todo) en cuya franja central se podía leer "PRISA MATA", me decía que aquella señal era su visión personal de "prohibido adelantar",el dibujo de un masai sobre una cebra enmarcado en un triángulo era para él un aviso de paso de peatones étnico y multicultural, como los tiempos que corren,en cuanto a su versión de prohibido el paso ,se trataba ni mas ni menos que de una foto a tamaño natural,sobre chapa  color metal deslumbrante, de chiquito de la calzada diciendo "Norrrr" con cara de espanto.

"¿Qué te parece éste material?,no sólo es útil sino rompedor,atractivo,jocoso y totalmente distinto ,¿verdad?" me dijo orgulloso con mirada quijotesca.

Llegados a éste punto, me planteé tirarme por la ventana, pero no lo hice porque seguramente me costaría abrirla. Sobre los railes del marco no había solo flora sino también fauna.

Di gracias al Dios en el que no creo cuando sonó su teléfono fijo y fue corriendo a cogerlo diciéndome que sería su representante. Aproveché para salir de allí con premura y sigilo, oyéndole decir cuando ya atravesaba la puerta de salida "si,pero soy un artista,no pueden condenarme,¿cuanto me caerá?".


Bajé las escaleras saltando como un gamo y ya en el coche  sonreí ,me lancé un beso a través del retrovisor central y arranqué sin importarme demasiado la multa que adornaba el limpiaparabrisas derecho.

Pobre Manuel, pensé, está mucho peor que yo. 

Conduje de vuelta a casa fijándome en  las señales de tráfico como si de cuadros se tratasen. Hay algunas,ciertamente,que están muy bien pensadas.


Mañana de niebla.

Ni siquiera nos llevábamos tan bien cuando se suponía que éramos amigos. Aunque amigos amigos nunca llegamos a ser,la verdad. Son ilusiones que se hace uno (en éste caso parecía ser él) tiempo después. Fuimos compañeros de instituto que nos juntábamos en el recreo para aburrirnos y no saber qué hacer en compañía. 

Al menos a esa edad no existían los silencios incómodos. 

Veinte años después sí.

Salía del supermercado con la cara larga después de haber hecho cola media hora para comprar una simple barra de pan. Me lo encontré al doblar una esquina, nos tropezamos , me espachurró la barra de pan y levanté la vista para matarlo con la mirada,pero en ese momento me dí cuenta de que era Juan Manuel. También él me reconoció a mí. Nos dimos la mano, sonreímos sinceramente contentos de habernos encontrado y después ya todo fue a peor. Él iba con prisas y sólo le dio tiempo a mentir acerca de mi aspecto.Me dijo que no había cambiado nada, que estaba igual que a los 15 años,yo ,que no reboto bien las pelotas, le dije que a él le sentaba muy bien la calva y la panza.Nos reímos a la vez pero de distintos puntos de vista,  él de la broma y yo de la verdad. Por último, antes de despedirnos me invitó a comer en su casa al día siguiente y lo hizo de tal manera que no me dio opción siquiera a pensármelo,me dio la dirección y se despidió diciéndome "no faltes".

En mala hora fui.

(la barra de pan acabó en la papelera mas cercana y acompañé el pollo con piquitos, lo cual cooperó a mi mal humor vespertino)


Estando en paro como estoy,divorciado y con todo el tiempo del mundo para perderlo de la peor manera,que es comiéndome la cabeza con tonterías,me pasé gran parte de la tarde dejando que me amargase la idea de la comida, ¿para qué voy a ir?,seguro que le va mejor que a mí y me sentiré desdichado, ¿de qué vamos a hablar?,¿de las horas perdidas en los recreos jugando a nada  en la edad tonta?,¿simularemos que lo pasábamos bien?, ¿y después qué?, cuando me pregunte qué estás haciendo ahora ¿qué le diré?, ¿la verdad?,¿para qué amargarle?,¿estará casado?,¿tendrá pareja?,¿será gay?,¿será raro?,no es normal que me invite a comer a su casa así como así,yo nunca lo hubiese hecho...¿qué haremos después de comer los dos solos?,a mí no me gusta hablar mucho y tampoco me agrada escuchar historias ni hablar del pasado, después de comer lo que me gusta es dormir un rato tranquilo sin tener que prestar atención a nada,¿qué pondrá de comer?,¿y si no me gusta?,odio las verduras.

Tonterías.

Llegó la noche, me trajo el sueño y nos abrazamos en el sofá hasta las 12 y media del día siguiente.

Al despertar lo decidí: iré, me vendrá bien salir de casa y hablar con alguien.

Ducha,afeitado,selección de ropa ,planchado rápido (y extraordinario) de camisa y pantalón, problemas con los calcetines (no encontraba ninguno sin agujero en la punta del dedo gordo),grito en el cielo cagándome en las ofertas del mercadillo, suspiro (encuentro un par decente al fin), café  cepillado de dientes,mancha de pasta en la camisa, nueva maldición (ésta vez cagándome en las profesionales del oficio mas antiguo del mundo en singular),cambio de camisa,mirada al reloj,prisas,sudor,patada a la escobilla,pantalón hecho un asco,nueva ducha con gritos varios,salir,secarse,nuevo pantalón, nuevo planchado,mirada al reloj,pequeño relax,cigarrillo sentado mirando la ventana viendo los coches pasar.

Tranquilo,hombre,tranquilo.

La dirección que me dio estaba al otro lado de la ciudad y fui en coche.  No tuve problemas para llegar pero sí para aparcar.Intenté mantener la calma, sólo había un sitio libre en toda la zona, el de los minusválidos, como es habitual. Di una vuelta,dos vueltas, tres vueltas y nada, empecé a pensar mal,llegué a maldecir a los minusválidos,lo confieso, se que ellos no tienen la culpa ,pero ¿ porqué ponen tantas malditas plazas de aparcamiento para ellos?,siempre están libres !!.Me alteré,llegaba tarde,el depósito entró en reserva,estaba mareado de dar vueltas y el aparcamiento para minusválidos libre,vacío,insultantemente disponible. Y las calles llenas de amenazas "avisamos grúa","avisamos grúa","avisamos grúa", iros a tomar por culo, avisad a los antidisturbios si queréis y a la tuna,a la legión y a Manolo el  del bombo ¿a mí que me importa?.

Estaba,como ya he dicho, algo alterado.

A la décima vuelta, con el aparcamiento azul de los minusválidos aun libre,decidí aparcar en un sitio de carga y descarga con la esperanza de que , siendo las 15 horas como eran,mi coche no molestase allí.

Estuve a punto de llorar al quitar las llaves del coche,pero me contuve. Respiré hondo,ensayé una sonrisa forzada y con ese caramelo agridulce en la boca salí del coche,llegué al portal y llamé al botón del telefonillo correspondiente.